
Ya se ha comentado en más de una ocasión que deberíamos de aprender de los abogados. Todo su corpus teórico es público y cualquiera puede acceder a el, pero todos acabamos pasando por caja y pagando a alguien para que nos represente. Más allá del hecho que para ejercer de abogado hace falta tener el título y para ejecer de "configurame eso" no, hay un par de cosillas que son interesantes considerar.
Yo conozco más informáticos que abogados, y mira que hay abogados, por lo que mi círculo de para pedir favores es reducido. Aunque supongo que a los abogados les pasará lo mismo, conocerán más abogados que informáticos. No obstante, a todos nos ha caido el marrón de configurar, instalar o arreglar cualquier tipo de estropicio que tenga el ordenador, da igual que seamos de sistemas, como de redes o que simplemente sepamos hacer doble click para abrir el Word, siempre que hay un marrón relacionado con los ordenadores, nos lo acabamos comiendo.
Yo empiezo a sospechar que va a ser cosa de como vamos vestido, este estilo casual a base de tejanos mal planchados y polos con manchas de café y donuts. No creo que ninguno de nosotros hemos llegado a ver un abogado de tal guisa, y menos con pelo largo y graso, barba de tres días y gafas de culo de botella. No negaré que hay abogados feos, al igual que en el resto de sectores, pero al menos ellos llevan traje y eso impone. Puede que parezca una tontería, pero si te fijas en los arturitos and the consultores blues band, por muy técnicos que sean, van con traja y los que se ponen gomina tienen un plus en su nómina.
Creo que es hora que quememos nuestras ropas y nos lancemos como posesos a la sección de trajes y corbatas del El Corte Inglés, seguro que ganaremos respeto y la gente no irá diciendo que somos unos cafres por no dejarles instalar la última versión del Kazaa en el PC.
¿Os imaginais?, que nos hagan caso en los consejos que damos. Que ante la primera paja mental de alguien podamos exponer nuestras opiniones y que el listo de turno no diga, "pues yo tengo un amigo que dice que esto es facilísimo". ¿Facilismo?, estos tendrían que buscar lo que significa esta palabra, porque no es más que un sinónimo de un proyecto complicado, lleno de parches, modificaciones en última hora, y todo ello adrezado con un par de rezos a la deidad de turno para que no pete nada.
Ciertamente, habría que imponer la asignatura de Nudos de corbarta (I y 2) y Tu traje y tu, una fantástica relación como asignatura troncal en la carrera.