Origen del nombre
"Calçot" viene del hecho de que en su cultivo se amontona tierra sobre los brotes que crecen de la cebolla inicial ( "calçar la terra sobre la planta" ). Esto se hace para conseguir un tallo blanco de unos 20 a 25 cm.
Origen
El origen de los calçots es objeto de debate: una de las versiones más comúnmente aceptadas afirma que se debe su descubrimiento a Xat de Banigues, un campesino de finales del siglo XIX de la zona de Valls, que por descuido, preparó a la brasa unas "cebollas" que sobrecalentó. Se quemaron todos por la parte exterior y, en lugar de tirarlos, peló las capas más externas quemadas, descubriendo que su interior estaba muy tierno y sabroso.
Consumo
Se consumen los tallos jóvenes y se puede hacer entre el final del invierno y principios de la primavera europea. El calçot forma la base de las populares calçotadas, que se han convertido en una fiesta en la que se consumen asados preferiblemente con ramas de avellano y tienen que hacerse sobre la llama viva, no hay que esperar a que se haga brasa que es como se asaría la carne. Una vez hechos cuando las capas exteriores estan negras, entreabiertas y echan una especie de espumita, se envuelven en grupos de 25 aproximadamente en varias hojas de papel de periódico y se dejan como mínimo una media hora para que acaben de cocerse con su propio calor. Se comen pelando las capas exteriores y untando el calçot acompañados de una salsa parecida al romescu.
