
Ya estamos en esas fechas tontas en la que no hay realmente noticias interesantes en el sector, así que usualmente se intenta tirar de lo que sea para llenar espacio en revistas. Y en el caso de las TI, que mejor que el famoso Windows Vista para llenar contenido.

Acabo de llegar a casa y me estaba yo mentalizando para esto de la Navidad cuando he visto una carta certificada. Que raro, pienso, yo no he pedido nada por correo. Desgraciadamente, me he dado cuenta que esta carta me la ha enviado el Ayuntamiento, así que he acercado a la oficina de correos para recoger la carta certificada de marras.

Pues sí, es de esas profesiones a primera vista desagradables por que tienes que ver las bocas, normalmente maltrechas de los pacientes, ya que nadie va al dentista por gusto, casi todo el mundo va cuando le duele y tiene alguna pieza medio podrida.
Esta semana, concretamente ayer, he tenido el gusto de conocer a una nueva dentista en mi vida, muy amable, muy simpatica, pero como casi todos los del gremio muy cara.

Llevamos casí 15 días enfermos y este domingo me he encontrado un poco mejor, así que me ha dado por hacer el burro en la cocina. Y ha pasado lo que tiene que pasar, si uno no está concentrado y con ganas solo te salen cosas pringosas y desagradables. Así que he gastado una hora en hacer algo que ha ido directamente a la basura. En fin, otro día será.

Hace ya como quince días que estamos sembrados. Primero se murió el servidor donde tengo esta página. Me volví medio loco para poder recuperar parte de la información. Luego, mi novia se constipó (y sigue constipada). Acto seguido, y como homenaje, yo he cogido amigdalitis.
Total, que empezamos el mes navideño con una alegría que quita el hipo. No se si cortarme las venas o dejármelas largas.