
Estoy pensando en esto de internet. Que narices, llevo mucho tiempo pensando en esto de Internet que para eso me da de comer. Y creo que en el fondo, por mucha tecnología, por muchas novedades que vayan saliendo, lo único que hace esta red es transmitir información. Te lo puede poner más fácil o más difícil, puede ayudarte con un entorno amigable o ser frío como los VMS de la época. Pero no hace nada más y nada menos que transmitirnos información.

Pues como continuación a la prepotente campaña del Ayuntamiento de la ciudad donde vivo, Barcelona, denominado PAM (Programa de Actuación Municipal) ahora han decidido adjuntar una postal con la revista de la ciudad que te envían a casa, para que les digas ¿Tu que harias?, el envío es a franquear en destino, es decir que acabarás pagando el sello del envío de la revista, el del envío de la postal en cuestión y el de la postal de muchos "barceloneses", no pagadores de impuestos en la ciudad.

Este titular que no se lo cree nadie a no ser que vaya de gurú por la vida y que el único plan de negocios que ha conocido ha sido un excel que se bajó de internet, resulta que hay gente que se lo cree, como Sam Yagan. No solo eso, sino que además le publican entrevistas.
El artículo tiene perlas interesantes, como por ejemplo:
Después de pagar 30 millones de dólares a la industria discográfica estadounidense para evitar un juicio por piratería

¿Quién no sabe que es una hoja de estilo?. Pues supongo que muchos porque es una de esas cosas que hacen los que diseñan webs y tienden ser unos geeks de la informática o bien unos fashion victims de la muerte. Para ellos, o para quien no tenga nada mejor que hacer, aquí va un PDF que explica por encima algunas de las mejoras (bastante necesarias) que aportará el CSS3

Ayer, que era un día de esos tontos con 24 horas y que cada hora contiene 60 minutos, me dio por hacer atún. Usualmente lo hago en dados grandes para que la parte central quede cruda, pero como soy así de burro, me picó la curiosidad de ver que pasaría si se rebozara. Suponía que quedaría crujiente por fuera y tierno por dentro (a que soy listo).