
Mira tú que el título de este artículo tiene su cosa, porque presupone que va sobre algo místico y profundo que te hace de pensar y usar esas cuatro neuronas arrejuntás que uno tiene. Hace suponer que el que escribe se lo ha leido, y que los que lo están leyendo este artículo, deberían de saber de que va el libro o se perderán gran cosa... Pues la verdad, ni me lo he leido y ni ganas que tengo (una vez lo empecé y un poco más y me corto las venas con un cepillo de dientes).