
Cuando uno va al cine, lo ideal es ir sin ningún tipo de idea preconcebida al respecto y que la película inunde una mente virgen, sin prejuicios. En este caso ha sido muy difícil abstraerse de todo el fenómeno que está película está sufriendo, y uno acude el cine teniendo en cuenta algún que otro comentario que se le ha quedado grabado a fuego en su mente.